Lo primero de todo darle las gracias a Kravitz por su préstamo, aunque como algunos ya sabéis, los corzos esta semana han estado desaparecidos. Cuanto más buscas menos encuentras. El sábado a la tarde estuve de 8 y media a 9 y media de la tarde escondida entre unos matorrales, lo más quieta que se puede estar con media docena de moscas y tábanos acosandote.
Ni rastro de animalitos. Con el coche me fui recorriendo todos los campos de trigo, unos 20 kilometros, ida y vuelta, a 20 por hora, y nada. No hubo manera. El domingo más de lo mismo.
Me he entrenido sacando bichitos y algunos autorretratos, os los enseño.
Una simpática mariposa me posó durante unos segundos:
Abejas trabajando entre lavanda:
