Emprendemos el camino, las pespectivas no son nada buenas, hay mucha niebla y si no levanta no es aconsejable entrar en Itxina.
Parece que por una vez, el kretino del administrador tiene razón y empieza a abrirse la niebla. Vemos los primeros perfiles de Itxina.
Con la niebla ya detrás nuestro, hay que comenzar a subir por los escarpados senderos, cuando los hay, a veces, directamente por las rocas.
La primera sorpresa, una vista magnífica, al fondo el Gorbea rodeado de nubes y en primer plana Iratxe, que como buena fotógrafa no tiene miedo al vértigo y busca el mejor sitio para hacer fotos.
En otro rato subo más.

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