El sábado, amaneció con un cielo muy bonito, el famoso azul de Castilla lleno de nubes algodonosas y aunque hacía mucho viento la temperatura era agradable.
Emprendimos viaje hacia tierras de Soria, pero con la intención de parar cuando y donde nos apeteciese, sin un plan demasiado fijo. Así, en lugar de ir por la nacional elegimos una carretera comarcal.
La primera parada fue un clásico, el Monasterio San Pedro de Cardeña, no hice fotos porque lo tengo “muy visto”, vamos, que en vacaciones todas las semanas voy un par de veces a dar un paseo.
Pongo esta foto del monasterio que tiene varios años.

Seguimos viaje y en tierra de Lara nos acercamos a ver la Ermita Visigótica del siglo VII, en Quintanilla de las Viñas.

La ermita tiene un guía, que estaba bastante aburrido así que le dimos un poco de conversación, y él a cambio nos compensó con detalladas explicaciones de los frisos de la fachada y bajorrelieves del interior.
Esther en plena acción.

Quintanilla de las Viñas desde la ermita

Seguimos camino. Llegamos a Salas de los Infantes y nos encontramos con que había un mercado medieval, no necesitamos mejor escusa para parar.

Ya con el estómago pidiéndonos comida llegamos a Quintanar de la Sierra. Decidimos subir directamente a las Lagunas de Neila y comer allí para no entretenernos en el pueblo “que nos conocemos y seguro que acabamos liandonos... “
Parada para disfrutar de las vistas,Sierra de la Demanda, y Picos de Urbión, en el valle se ve el pueblo de Neila. (panorámica de ocho fotos)

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aburrir dice...
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